DIFICULTAD: alta
INGREDIENTES:
La misma cantidad de
- almendras
- patatas
- azúcar
* Yo he cogido medio kilo de cada, aunque de azúcar le echo un poco menos porque no me gustan excesivamente dulces. Con esa cantidad me han salido dos bandejas de horno a rebosar.
- 200gr más de almendras para decorar- 200 gramos de piñones
- nescafé
- grosella
- harina
- 4 huevos
-(Y muuuuuucha paciencia)
PREPARACIÓN:
Si tenemos las almendras con piel, ponemos una cazuela con agua a hervir. Una vez hierva, echamos las almendras y las dejamos un minuto, para que se escalden (y poder pelarlas bien). Y en cuanto las escurramos y se enfrien, podemos empezar a pelarlas (y se necesita un buen rato. Si las compráis ya listas, eso que os ahorráis en tiempo).
Por otro lado, ponemos otro cazo con agua a hervir y le añadimos las patatas. Cuando estén hervidas (como para hacer verdura), las retiramos y las dejamos enfriar.
Si ya tenemos la almendra preparada, la picamos con el robot de cocina. No debe quedar muy fina, ni trozos demasiado gordos. Separamos el 0,5kg de almendra que usaremos para hacer la masa de los panellets (reservamos los otros 200gr) y lo metemos en un bol grande junto con las patatas. Lo mezclamos todo bien con las manos. Cuando tengamos una masa homogénea, añadiremos el azúcar y una yema de huevo (también queda bueno rallarle por encima la piel de un limón). Aquí tendréis el problema que siempre tengo yo: el azúcar empieza a disolverse con la pasta y queda bastante líquida y difícil de manipular. Mi consejo es que la dejéis reposar unas horas.
Y ahora empieza lo arduo: hacer bolitas. Empezamos por los de almendras. Cogeremos la almendra picada restante y le añadiremos una clara de huevo. Lo mezclamos. Y empezamos a hacer bolitas con la masa de panellets. Para que no se os peguen demasiado en las manos, el truco está en tener un plato con harina. Cada bolita se pasa por la harina, se moldea en forma de churro y entonces se le añade por fuera la almendra picada (como si la rebozarais). Se van poniendo todas en una bandeja para el horno, con papel para hornear.
Hacemos lo mismo con los piñones. Cogemos los 200gr y les añadimos la clara de un huevo y lo mezclamos todo. Y seguimos haciendo bolitas de masa, las pasamos por la harina y las rebozamos con esos piñones que hemos preparado con la clara.
La masa restante la separamos en dos. A una, le agregamos unas cucharaditas de nescafé y mezclamos. A la otra, un chorrito de grosella. El procedimiento será el mismo que antes: hacer bolitas y enharinar, pero ya sin la necesidad de rebozarlas con nada.
Los pintamos con clara de huevo y horneamos. Suelen ser unos 5-10 minutos con el horno precalentado por la parte de arriba y abajo.
Y creo que ya está.
Si tenemos las almendras con piel, ponemos una cazuela con agua a hervir. Una vez hierva, echamos las almendras y las dejamos un minuto, para que se escalden (y poder pelarlas bien). Y en cuanto las escurramos y se enfrien, podemos empezar a pelarlas (y se necesita un buen rato. Si las compráis ya listas, eso que os ahorráis en tiempo).
Por otro lado, ponemos otro cazo con agua a hervir y le añadimos las patatas. Cuando estén hervidas (como para hacer verdura), las retiramos y las dejamos enfriar.
Si ya tenemos la almendra preparada, la picamos con el robot de cocina. No debe quedar muy fina, ni trozos demasiado gordos. Separamos el 0,5kg de almendra que usaremos para hacer la masa de los panellets (reservamos los otros 200gr) y lo metemos en un bol grande junto con las patatas. Lo mezclamos todo bien con las manos. Cuando tengamos una masa homogénea, añadiremos el azúcar y una yema de huevo (también queda bueno rallarle por encima la piel de un limón). Aquí tendréis el problema que siempre tengo yo: el azúcar empieza a disolverse con la pasta y queda bastante líquida y difícil de manipular. Mi consejo es que la dejéis reposar unas horas.
Y ahora empieza lo arduo: hacer bolitas. Empezamos por los de almendras. Cogeremos la almendra picada restante y le añadiremos una clara de huevo. Lo mezclamos. Y empezamos a hacer bolitas con la masa de panellets. Para que no se os peguen demasiado en las manos, el truco está en tener un plato con harina. Cada bolita se pasa por la harina, se moldea en forma de churro y entonces se le añade por fuera la almendra picada (como si la rebozarais). Se van poniendo todas en una bandeja para el horno, con papel para hornear.
Hacemos lo mismo con los piñones. Cogemos los 200gr y les añadimos la clara de un huevo y lo mezclamos todo. Y seguimos haciendo bolitas de masa, las pasamos por la harina y las rebozamos con esos piñones que hemos preparado con la clara.
La masa restante la separamos en dos. A una, le agregamos unas cucharaditas de nescafé y mezclamos. A la otra, un chorrito de grosella. El procedimiento será el mismo que antes: hacer bolitas y enharinar, pero ya sin la necesidad de rebozarlas con nada.
Los pintamos con clara de huevo y horneamos. Suelen ser unos 5-10 minutos con el horno precalentado por la parte de arriba y abajo.
Y creo que ya está.


